En una entrevista exclusiva con la Revista Líderes de Ecuador, Diego Célleri, gerente general de FORESTAGRO, compartió la inspiradora historia detrás de esta empresa familiar fundada en 2017. La visión de FORESTAGRO va más allá de ser una maderera común; su enfoque integral se centra en la sostenibilidad, la circularidad y la innovación.
El giro hacia el sector forestal-maderero fue una decisión estratégica para renovar el legado agroindustrial paterno centrado en el caucho natural. Desde el inicio, la empresa adoptó cuatro enfoques clave: aprovechar al máximo la madera, contar con un patrimonio forestal propio, apoyar a pequeñas plantaciones y tecnificar el campo.
Uno de los hitos iniciales fue la plantación de un bosque de árboles de melina en Puerto Quito. Esta especie, conocida por su fuerza y versatilidad, se convirtió en la columna vertebral de las operaciones de FORESTAGRO. Sin embargo, la visión de la empresa no se limita solo a la plantación de árboles; desde sus inicios, han aplicado el concepto de economía circular, buscando un abastecimiento sostenible y un enfoque integral para trabajar la madera.
La compañía se dedica actualmente a la fabricación de palets nuevos, remanufacturación de estos artículos, reciclaje y generación de nuevo valor a los residuos forestales. La materia prima proviene de sus propias plantaciones y de terceros, asegurando que no se utilice bosque nativo. Su enfoque sostenible se refleja en la gestión responsable de los residuos de madera y en la adaptación de palets según las necesidades del cliente.
Empresas como Empaqplast han reconocido el valor de FORESTAGRO en la aplicación de economía circular. Eduardo Ruiz, jefe de compras nacionales de Empaqplast, destaca cómo FORESTAGRO entrega palets de importación que luego son utilizados para crear nuevos palets adaptados a sus necesidades específicas.
La planta de producción de FORESTAGRO, ubicada en Quinindé, provincia de Esmeraldas, es el epicentro de la innovación y la eficiencia. Colaboradores clave, como Adefisolufer, proveen insumos esenciales para el proceso. Además, la empresa va más allá al aprovechar incluso las copas y ramas de los árboles para diversos procesos, demostrando su compromiso con la utilización total de los recursos forestales.
En 2020, FORESTAGRO inició un proyecto para agregar valor a los residuos de madera, produciendo chips que pueden utilizarse para tableros o como biomasa para energía en calderos. Con metas ambiciosas a mediano y largo plazo, la empresa busca certificarse como carbono neutro y obtener la certificación de empresa B. Además, aspiran a entregar sus productos a empresas dedicadas a la exportación de oferta nacional.
Diego Célleri enfatiza que FORESTAGRO no es simplemente una empresa con un sentido económico; también es una entidad ambientalmente comprometida. La filosofía de la empresa se resume en que botar un palet equivale a lanzar dinero, por lo que reciclarlo o reconstruirlo ofrece una nueva alternativa para usuarios y materia prima.
FORESTAGRO representa un ejemplo tangible de cómo una empresa puede transformar toda una industria. Su enfoque integral, desde la plantación de árboles hasta la gestión sostenible de residuos, destaca el potencial de la economía circular y la sostenibilidad en el sector maderero. Con cada palet, FORESTAGRO demuestra que la renovación no solo es posible, sino también esencial para un futuro más sostenible.
Este artículo revela el viaje inspirador de FORESTAGRO, una maderera que no solo crea palets, sino que redefine la manera en que vemos y utilizamos la madera. La entrevista completa está disponible en la última edición de la Revista Líderes de Ecuador.